El avance exponencial de las Finanzas Descentralizadas (DeFi) y los criptoactivos ha generado un cambio de paradigma en el derecho concursal argentino. Si bien la Ley 24.522 fue concebida bajo un esquema de intermediación financiera centralizada (TradFi), la estructura normativa nacional —en concordancia con el Código Civil y Comercial de la Nación— reconoce la naturaleza jurídica de estos activos intangibles como parte del patrimonio del deudor y, por ende, de la prenda común de los acreedores. Sin embargo, características inherentes como el seudoanonimato, la descentralización, la volatilidad y la falta de fronteras físicas dificultan la labor del síndico. La investigación demuestra que la sindicatura debe evolucionar desde el tradicional requerimiento de informes a terceros hacia un modelo activo de búsqueda técnica y rastreo forense en la cadena de bloques (blockchain). Mediante la doctrina, jurisprudencia y el análisis de casos emblemáticos internacionales (QuadrigaCX, Celsius, FTX y Mt. Gox), la obra fundamenta y propone una metodología de actuación estructurada en cuatro fases fundamentales para la sindicatura concursal: Auditoría y detección (rastreo bancario e informática forense). Incautación y aseguramiento (trámite de cautelares y transferencia a billeteras de custodia). Administración y conservación. Liquidación y distribución. Asimismo, se destaca la celeridad procesal y la incorporación del auxiliar informático como una necesidad imperativa para mitigar riesgos operacionales y asegurar la tutela de los acreedores en la era digital.
The exponential growth of Decentralized Finance (DeFi) and crypto assets has driven a paradigm shift in Argentine bankruptcy law. Although Law 24.522 was framed around centralized traditional finance (TradFi), the domestic legal framework—aligned with the National Civil and Commercial Code—recognizes the legal nature of these intangible assets as part of the debtor's estate and, consequently, as part of the common pledge of creditors. However, inherent characteristics such as pseudo-anonymity, decentralization, volatility, and lack of physical borders present significant operational hurdles for the bankruptcy trustee. This research demonstrates that receivership must evolve from the traditional practice of requesting third-party reports toward an active model of technical investigation and blockchain forensic tracing. Based on legal doctrine, jurisprudence, and the analysis of landmark international cases (QuadrigaCX, Celsius, FTX, and Mt. Gox), this work proposes a practical four-phase protocol for bankruptcy trustees: Auditing and Detection (fiat-to-crypto bank tracing and digital forensics). Seizure and Securing (injunctions and transfer to secure custody wallets). Administration and Preservation. Liquidation and Distribution. Finally, the study emphasizes procedural promptness and the essential inclusion of IT forensics experts to mitigate operational risks and protect creditors' rights in the digital age.