Editorial
Editorial #21. Abordajes metodológicos en extensión universitaria
Editorial #21. Abordajes metodológicos en extensión universitaria
Revista de Extensión Universitaria +E, vol. 14, núm. 21, e0001, 2024
Universidad Nacional del Litoral

Hablar de extensión universitaria hoy adquiere una relevancia inusitada en la agenda política Argentina, en momentos en los que parece ponerse en tela de juicio la importancia social de nuestras instituciones de educación superior.
El desfinanciamiento deliberado es una de las maneras encubiertas de desmantelar el sistema científico tecnológico sin siquiera tener la necesidad de hacer explícito el modelo educativo que se desea imponer como reemplazo. Equipos que tardan décadas en construirse se derrumban en una temporada sin que tiemble el pulso, sin que medie una argumentación que indique “qué sí y qué no” (porque es cierto que hay que tomar este tipo de definiciones en países con tanta desigualdad como el nuestro; porque es cierto que hay mucho para mejorar y cambiar en determinados aspectos).
Sin embargo, las respuestas posibles a esa simple disyuntiva —qué sí y qué no— requieren de un profundo consenso social sobre el país en el que queremos vivir, sobre el país que soñamos para las próximas generaciones. En ese sueño de país, la educación pública —en todos sus niveles—no solo está indudablemente en el horizonte, sino que es la condición misma para que esa proyección se dé en el marco de un acuerdo de valores. Esto lo sabía muy bien Sarmiento y se encargó de garantizarla bajo la Ley 1420 en 1884. También lo entendió el movimiento reformista de 1918 que configuró las funciones universitarias y el decreto de 1949, que aseguró el ingreso irrestricto y la gratuidad de la enseñanza universitaria (“sin arancel”, como gusta decir hoy en día).
Encontrar las formas de financiarla para garantizar la excelencia académica y mejorar las condiciones laborales es responsabilidad ineludible de los tres poderes del Estado. Porque en este país la educación pública no es solo un derecho: es una marca identitaria por la que nos reconocen en el resto del mundo; es “marca país”. Desaprovechar esta condición es una ceguera política.
Por otro lado, dentro de nuestras instituciones de educación superior, donde imperan la autonomía, el pensamiento crítico y el cogobierno, las crisis, además de generar resistencia, deberían dar oportunidades para debatir lo que hacemos bien, lo que deberíamos mejorar, lo que necesitaríamos iniciar y lo que sería prudente reconfigurar o directamente abandonar. No entender que es necesario decidir y argumentar “qué sí y qué no” y “cómo” en este contexto adverso también es una ceguera política. Ser creativos, repensar formatos y contenidos, orientar investigaciones hacia problemas relevantes y definir nuevas estrategias de inclusión y de financiamiento —sin que esto implique “vender el alma al diablo”— y, sobre todo, sin perder nunca de vista que es toda la comunidad la que nos sostiene.
En este contexto crítico, es importante reconocer que, cuanto mayor es la debilidad institucional o menor es la calidad democrática, más vitales se vuelven nuestras universidades públicas, especialmente cuando el Estado decide retirarse de ciertos ámbitos. Esta es una de las razones que explican la existencia singular de la extensión universitaria en estas latitudes.
De allí que no sorprenda la postulación de 98 artículos en el marco de esta convocatoria de +E; ello habla claramente de la necesidad de los equipos universitarios de visibilizar las problemáticas sociales y los abordajes elegidos al momento de intervenir en y con sus comunidades. Abordajes que dan cuenta, a su vez, del enfoque de extensión desde el cual se diseña una práctica y del modo de transcurrirla. En función de cómo se define un problema (cómo se dice ese problema, quiénes lo dicen, para quiénes es un problema, qué dimensiones tiene), de cómo se concibe al “otro” y cómo nos relacionamos (entre los sujetos universitarios —entre los distintos estamentos y disciplinas— con quienes no son universitarios), de cómo se pone en juego el conocimiento académico con otros saberes, de qué dinámicas se proponen en los distintos momentos, qué tipos de participaciones se esperan y cuáles son las posibilidades y las limitaciones de una intervención, se despliegan técnicas e instrumentos.
En la sección Perspectivas se presentan dos artículos que, desde los enfoques espaciales, proponen metodologías participativas. En el primero, autores de la de la Universidad de Playa Ancha, Chile, ponen la mirada en la pertinencia de la cartografía social para promover los procesos de integralidad de las funciones universitarias. En el segundo, autores de la Universidade Federal do Rio Grande, Brasil, analizan los proyectos de extensión a partir del pasaje del concepto de territorio al de multiterritorialidad.
En la sección Desafíos de gestión se publican tres artículos. En el primero, se presenta una novedad: un diálogo entre una académica de Estados Unidos y dos de universidades chilenas sobre las posibilidades y limitaciones de la aplicación en territorio chileno del Modelo de Extensión Universitaria basado en Organización Comunitaria. La escritura del texto está atravesada por el mismo modelo que proponen desde Estados Unidos para el abordaje con las comunidades. El siguiente artículo da cuenta de la trayectoria de más de 50 años de la inclusión de la extensión en cursos de la Escuela de Planificación y Promoción Social de la Universidad Nacional de Costa Rica y sus apuestas metodológicas. El tercero analiza las diferentes etapas por las que transitó un programa de huertas agroecológicas de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires desde el año 1997 hasta la actualidad, tomando como eje las metodologías que se desarrollaron tanto con la comunidad como al interior de la universidad.
En la sección Intervenciones se publican diez artículos. Tres de ellos —uno de la Universidad de Santiago de Chile, otro de la Universidad de la República de Uruguay y otro de la Universidade Estadual de Londrina, Brasil —analizan, problematizan y definen estrategias para identificar y sistematizar la historia local, las memorias colectivas en barrios populares y las memorias de los sabios indígenas, respectivamente. Por otra parte, dos artículos de universidades argentinas consideran las metodologías aplicadas en el aula que enhebran prácticas de investigación y de extensión. Uno de ellos aborda la importancia de la inclusión de la metodología de la Investigación Acción Participativa desde la cátedra de Planificación y Evaluación de Proyectos de Comunicación de la Universidad Nacional de Córdoba. El otro, de la Universidad Nacional del Litoral, reflexiona sobre las percepciones de los estudiantes universitarios en el Taller de Educación Alimentaria Nutricional relevadas a través de metodologías cuali–cuantitativas. Por último, cinco artículos se centran en diferentes problemáticas vinculadas a la salud y a los modos de abordaje según los enfoques de extensión y las comunidades con las cuales interactúan: desde perspectivas críticas, la Universidad Nacional de Cuyo, Argentina, definió metodologías para la co–construcción de conocimientos sobre la salud mental y la salud sexual y reproductiva; desde la Universidad Nacional del Litoral, Argentina, se construyeron indicadores que permiten dar cuenta del diálogo de saberes sobre dengue y leptospirosis en Santa Fe; desde la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina, se presentaron un abanico de metodologías e instrumentos para las distintas etapas que tuvo el proyecto para promover la salud bucal en la comunidad escolar; por otra parte, desde la Universidad Nacional de Villa María, Argentina, se evidenciaron los instrumentos para la construcción de diagnósticos a partir de relevamientos y mapeos con la comunidad wichi para trabajar la salud visual. Desde un enfoque de la educación popular, la Universidade Federal da Fronteira Sul, Brasil, se valió de metodología de los círculos de cultura de Paulo Freire para abordar temas de salud con adultos mayores.
En Reseñas se comentan dos libros: Compartir las ciencias. Comunicación y apropiación de conocimientos en la extensión universitaria, editado por la editorial de la Universidad Nacional de Entre Ríos, Argentina, e Historia y presente de la extensión universitaria: diálogos Sur–Norte. Memoria del seminario internacional, editado por la Universidad de la República, Uruguay.
En Apuestas se describe una política novedosa de la Secretaría de Extensión y Cultura de la Universidad Nacional del Litoral, como lo es la mediación cultural en las estrategias de la Dirección de Cultura.
Finalmente, como siempre lo hacemos, agradecemos a los autores que postularon sus artículos en esta convocatoria de +E por la confianza expresa hacia nuestra revista y a los revisores que año tras año se comprometen a velar por la calidad de las producciones.